noticia cientifica




Marte fue habitable, confirma la NASA
el análisis de una muestra de roca recogida en Marte por el rover Curiosity
de la NASA ha revelado que el planeta rojo pudo haber albergado microbios en una época remota.

En la muestra analizada, los científicos identificaron azufre, nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, fósforo y carbono, que son algunos de los ingredientes químicos esenciales para la vida, según informó ayer la NASA en un
comunicado.

El pasado mes de febrero ya se
anunció que Curiosity había puesto a trabajar el taladro instalado en el extremo de su brazo robótico, para perforar una roca plana de Marte y recoger muestras de su interior. El polvo recogido en esta perforación procede en concreto de una roca sedimentaria, cercana al lecho de un antiguo arroyo del cráter Galeáter).

La respuesta es ‘sí’

"Una pregunta fundamental en esta misión es si en algún momento Marte ha podido sustentar un ambiente habitable", explica Michael Meyer, científico principal del
Mars Exploration Program de la NASA, con sede en Washington.

Por lo que sabemos ahora, la respuesta es sí. Las claves que demuestran que este entorno fue habitable provienen de los datos proporcionados por los análisis de las muestras recogidas en Marte por los instrumentos Sample Analysis at Mars
(SAM) y Chemistry and Mineralogy (CheMin) de Curiosity.

Los datos indican que el área de la
bahía de Yellowknife que el rover está explorando fue el extremo de un antiguo sistema fluvial o de un lecho de lago intermitente húmedo. Ambos entornos podrían haber proporcionado energía química y otras condiciones favorables para los microbios.

La roca analizada está compuesta por un tipo de pizarra de grano fino que contiene minerales de arcilla, sulfatos y otras sustancias químicas. Por otra parte, el entorno húmedo antiguo, a diferencia de algunos otros de Marte, no se encuentra severamente oxidado, ácido ni salado.

La parcela de roca perforada por Curiosity para obtener esta primera muestra se encuentra en una antigua red de canales de una corriente que descendió en su tiempo desde el borde del cráter Gale.

El lecho de roca también es de pizarra de grano fino y muestra evidencias de múltiples períodos de condiciones húmedas, por sus nódulos y venas.

Curiosity recogió esta muestra en un sitio situado solo a unos cientos de metros de distancia de donde el rover había encontrado anteriormente un cauce antiguo, en septiembre de 2012.




el   hombre  en la luna



El parásito tiene formas propias de procesar los alimentos que toma de las personas que invade

La tenia existe desde hace 600 millones de años. 
La tenia y otros gusanos con forma de cinta (cestodos) como los que causan los quistes hidatídicos y la cisticercosis infectan el hígado y otros órganos vitales, pueden persistir en estado latente durante décadas y dan cuenta de dos de las 17 dolencias definidas por la OMS como “enfermedades tropicales abandonadas”, debido a la virtual ausencia de tratamientos eficaces. Su genoma revela que carecen de muchos sistemas biológicos básicos, sugiriendo de inmediato una serie de estrategias farmacológicas para matarlos.
Un consorcio internacional de científicos coordinados por Matthew Berriman, del departamento de genómica de parásitos del Instituto Sanger Wellcome Trust de Cambridge, Reino Unido —uno de los nodos del proyecto genoma público—, sienta hoy en Nature los cimientos del género al secuenciar (leer las letras del ADN tgcttggga…) los genomas de cuatro gusanos parásitos claves. Los cestodos se contaron entre los primeros parásitos identificados en el ser humano, y fueron aludidos ya por Hipócrates y Aristóteles hace 2.300 años.
Sin duda el más famoso es la tenia (Taenia solium), o solitaria, el desmesurado habitante ocasional del intestino humano, en cuyo interior clava sus garfios para generar una secuencia interminable de segmentos (o progótidos, en la jerga, lo que suena aún mucho peor) que alcanza con facilidad los cuatro metros de longitud, y a veces muchos metros más. Cada proglótido, para colmo, alberga aparatos reproductores de ambos sexos, lo que lo convierte en un sistema virtualmente autónomo. Un infierno dentro de las tripas.
Pero los demás cestodos secuenciados también tienen su interés. Si la tenia infecta a los humanos a partir del cerdo, hay otros dos gusanos del mismo género, Echinococcus multilocularis y Echinococcus granulosus, que nos llegan a partir del zorro y del perro, respectivamente. Ambos producen la hidatidosis, o enfermedad del quiste hidatídico, en que las larvas migran desde el intestino por la sangre y el circuito linfático hasta establecerse en los músculos y los nervios, donde puede permanecer latente por décadas.
La tenia y sus primos con forma de cinta son animales como nosotros, pero que al adaptarse al estilo de vida parasitario han perdido buena parte de los sistemas biológicos que constituyen el acervo común de los animales, y que existen desde nuestros orígenes precámbricos, hace unos 600 millones de años.

El genoma revela que el principal alimento del parásito son los hidratos de carbono
No tienen tubo digestivo, por ejemplo, pues viviendo en el interior de uno pueden alimentarse por mera filtración de los nutrientes a través de su piel. Esta es la razón de que la soprano Maria Callas adelgazara sin traicionar su proverbial buen diente. Y su genoma revela que, en efecto, carecen de los genes maestros que fabrican el tubo digestivo, como los llamados paraHox. Tampoco tienen ojos ni ningún otro tipo de órganos sensibles a la luz, y en justa correspondencia carecen de los genes Pax que normalmente organizan el desarrollo de los ojos y sus conexiones al cerebro.
Estos datos son interesantes para entender la evolución de este desconcertante estilo de vida parasitario, pero una vez más, el diablo —las aplicaciones médicas y farmacológicas— mora en los detalles. Los científicos pueden ahora conocer con asombrosa precisión cuáles son los sistemas biológicos que se han perdido o transformado en estos parásitos, y que por tanto ofrecen dianas evidentes para dirigir los nuevos dardos farmacológicos. El genoma delata las estrategias ocultas del gusano, la lógica profunda de su construcción, su modo de vida y su metabolismo. En último término, moléculas contra las que dirigir otras moléculas, con precisión y verdadera mala uva farmacológica, por así decir.
Por ejemplo, el genoma no solo revela que el principal alimento del parásito son los hidratos de carbono (lo que parece dar la razón al chiste del huevo duro y el colín), sino también que esos azúcares pueden procesarse por la vía anaeróbica (sin oxígeno) del malato, uno de los interruptores del metabolismo central. Toda esta charleta bioquímica resultará disuasoria para el lector general, pero da una idea general del tipo de información útil que pueden extraer del trabajo los farmacólogos.
Más detalles. Los cestodos carecen de la habilidad (genética, y por tanto también fisiológica) de sintetizar ácidos grasos y colesterol; han perdido la mayor parte de los genes que crean y hacen funcionar los peroxisomas, unas vesículas celulares donde normalmente se inactivan por oxidación toda clase de sustancias tóxicas para la célula. Su capacidad para sintetizar aminoácidos (en particular serina y prolina) está muy perjudicada. Y sus sistemas de detoxificación son no solo escasos, sino también muy peculiares, ofreciendo toda una nueva batería de ideas para destruirlos sin afectar a las células del huésped humano.

Historia de la ciencia y la tecnología en España

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Fragmento del Atlas catalán de Cresques Abraham, 1375.
Historia de la ciencia y la tecnología en España es la denominación con que se suele englobar la historia de la ciencia y la historia de la tecnología en España (aunque no hay un consenso académico fijado para ello, siendo igualmente usadas las distintas denominaciones con las que la bibliografía suele referirse a este ámbito de conocimiento: Historia de la ciencia en España, Historia de la ciencia española, Historia de la ciencia y la tecnología españolas o Historia de la ciencia y de la técnica en España).[1]
El mismo deslindamiento de qué llamar ciencia, qué técnica y qué tecnología es un asunto delicado, del que se ocupan los estudios de ciencia, tecnología y sociedad, de reciente definición. Mientras que las actividades científicas y técnicas son tan antiguas como el ser humano, el establecimiento de una verdadera tecnología (entendida como la integración de conocimientos sistemáticos, recursos materiales, habilidades y procedimientos técnicos aplicados a la trasformación de un proceso productivo con una metodología consciente —que supere el nivel de lo artesanal—), ha de esperar a la Edad Contemporánea, momento que para el caso de España llegó trágicamente atrasado, en comparación con la precocidad y empuje con que entró en la modernidad. Muy pocos científicos españoles (salvo excepciones como Servet o Cajal) fueron protagonistas de alguno de los cambios de paradigma que caracterizaron las sucesivas revoluciones científicas; es por eso que buena parte de los estudios de historia de la ciencia consisten en el rastreo de su recepción en España, y lo mismo sucede con las transferencias tecnológicas. Hasta tal punto la ciencia y la tecnología han sido en España una «realidad marginal en su organización y contexto social»,[2] que tal marginalidad se ha llegado a convertir en una especie de estereotipo nacional español, unas veces rechazado por impropio o humillante y otras veces asumido con orgullo y desdén, como en la lapidaria expresión de Miguel de Unamuno cuyo repetido uso y abuso ha producido un tópico o cliché que se utiliza con sentidos opuestos:
¡Que inventen ellos!

Miguel de Unamuno, varias versiones, 1906–1912
El uso del masculino ellos, tampoco es casual (hay quien plantea su contrario: «Que inventen ellas»).[3] El predominio de varones en ciencia y tecnología ha sido casi absoluto históricamente, y únicamente ha sido desafiado en términos cuantitativos desde las últimas décadas del siglo XX. No obstante, los denominados gender studies (traducidos habitualmente como estudios de género) y la historia de las mujeres aplicada a la historia de la ciencia y la tecnología, se han ocupado de visibilizar a las personalidades femeninas significativas camposen estos

No hay comentarios:

Publicar un comentario